Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

COMÓ EL MACHISMO CONTAMINÓ EL LENGUAJE

Historias de palabras que perdieron su inocencia.

 

PALABRAS INOCENTES QUE EL MACHISMO

CONVIRTIÓ EN OFENSIVAS A LA MUJER

 

—Libro de Héctor Velis-Meza  cuenta la historia

de más de cien vocablos que ultrajan la dignidad femenina.

 

¿Cuántas palabras de inocente significado se han convertido en voces ofensivas hacia la mujer a través de los siglos? Con esta pregunta se inicia una extensa crónica que cuenta cómo más de cien sustantivos, adjetivos y verbos de la lengua castellana que, sometidos a las desafortunadas exigencias de una cultura sexista, de manera casi naturalmente algunas veces, y de manera jocosa e inconsciente en otras, fueron inoculando en el lenguaje el germen del machismo y, de paso, lo contaminaron con el virus de la intolerancia, el avasallamiento, la degradación y el menoscabo. El título del libro “Cómo el machismo contaminó el lenguaje: Historias de palabras que perdieron su inocencia” .

 

El autor de esta obra, el periodista Héctor Velis-Meza, inicia su reflexión puntualizando que el lenguaje es inocente y que son las personas los que gravan positiva o negativamente las palabras, de acuerdo al contexto en que se utilizan. Por esta razón —agrega Velis-Meza— “…no es justo afirmar que el castellano es un idioma machista o que se está empobreciendo,

 

 

porque, en realidad, son las personas las que emplean el habla, con propósitos o intenciones específicas, y deterioran la capacidad de comunicarse. No es el lenguaje el machista; es la gente que lo usa”. Luego, explica, que el idioma siempre ha sido el reflejo fiel de la sociedad que lo cobija, de sus avatares, de sus períodos históricos, de sus preferencias, de sus temores y rechazos, de las posiciones dominantes que anidan en su seno las que, de modo paulatino, van dejando una huella de su tiempo. Por estas razones, cuenta que el machismo se sirvió del lenguaje, consciente e inconscientemente, y comenzó a desvirtuar el significado de algunas palabras, a distorsionar significados y a desfigurar buenas intenciones.

 

De acuerdo a lo anterior, las aventureras se convirtieron en cazafortunas; las chancletas en niñas recién nacidas; las comadres en alcahuetas; las cortesanas en prostitutas elegantes; las esposas en manillas para sujetar las muñecas de los detenidos; las fulanas, e busconas; las guerreras en mujeres lujuriosas; las mujeres públicas en prostitutas; las pollas en penes; las pupilas en asiladas de prostíbulos; las mancebas en mantenidas y las queridas en amantes, por citar algunas de las palabras cuyas historias se narran en este libro.

 

 “Cómo el machismo contaminó el lenguaje: Historias de palabras que perdieron su inocencia”  se presentará el miércoles 7 de noviembre, en FILSA; este día estará dedicado a la mujer, quienes podrán entrar sin costo a la Estación Mapocho.

Hèctor Velis-Meza.   |