Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

CALLES DE SANTIAGO CON HISTORIA

La procedencia del nombre de algunas de las calles y avenidas más significativas de la capital las cuenta Héctor Velis-Meza en su libro Calles de Santiago con historia.

 

 Como Santiago es un metrópoli muy extensa, el autor se vio en la obligación de elegir solo algunas calles para contar su historia. Los criterios de selección fueron diversos: importancia, extrañeza en la denominación, nombres que llaman la atención, historia y ubicación, entre otros. También se escogieron arterias cuyos nombres fueran difíciles de buscar en libros y enciclopedias. El volumen se complementa con la historia de los vocablos que se relacionan con una ciudad.

 

Velis-Meza cuenta, por ejemplo, que monseñor Giovanni Maria Giambattista Pietro Pellegrino Isidoro Mastai Ferretti integró la primera delegación del Vaticano que visitó Chile, después de la Independencia. Más tarde fue ungido papa y se convirtió en Pio Nono. Antonia López de Bello nunca vino al país, pero su nombre lo lleva una calle del Barrio Bellavista para recordar que fue la madre de Andrés Bello.

También en el Barrio Bellavista se encuentra la calle Crucero Exeter. El libro nos recuerda que fue un barco inglés que participó activamente en el traslado de damnificados del terremoto de 1936 en Chillán y Concepción. Posteriormente, la nave se dirigió hacia el Atlántico y le tocó participar en la llamada batalla del Río de la Plata, oportunidad en que tres barcos británicos se enfrentaron al temible acorazado alemán Admiral Graf Spee. Esta poderosa embarcación, al verse acorralada en la bahía de Montevideo, fue hundida por su capitán, el que luego se suicidó.

 

Velis-Meza explica que en sus orígenes, “las calles de Santiago fueron bautizadas con los nombres de los residentes más destacados. Como la ciudad era pequeña, situarse en ella no suponía ningún problema, pero cuando las inmigraciones fueron creciendo y la población aumentando, Santiago comenzó a ampliarse hacia los cuatro puntos cardinales y la planificación original terminó por desaparecer en un caos urbano. Por esta razón -agrega- en una ciudad con más de seis millones y medio de habitantes y una superficie de 641,4 kilómetros cuadrados es difícil encontrar una calle sin un plano a la mano. Para colmo, algunos nombres se repiten. Por ejemplo, Las Acacias es el nombre de calles de las comunas de Maipú, Cerro Navia, Lo Espejo, Estación Central, San Bernardo, Conchalí, El Bosque, Recoleta, La Florida, Puente Alto y Peñalolén. Finalmente, conocer el origen del nombre de cada calles es casi imposible”.

Hèctor Velis-Meza.   |