Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

CURIOSIDADES DEL MUNDO MILITAR

Palabras de empleo habitual en el lenguaje, como armario, bloquear, campeón, cigarrillo, corbata, etiqueta, foguear, premio, slogan y subsidio, entre muchas otras, tienen su origen en los regimientos, están relacionados con los militares o fueron exclusivas de la actividad castrense en el pasado. Lo mismo ocurre con algunas frases y refranes: a lo hecho pecho, bajar la guardia, costar un triunfo, darse vuelta la chaqueta, echar con cajas destempladas, pasar la noche en blanco y se salvó por los pelos son algunas locuciones que nacieron bajo el alero de los campamentos de soldados.

 

El periodista Héctor Velis-Meza, en este libro, relaciona el presente y el pasado de algunos de estos vocablos, indaga en sus orígenes y cuenta la historia que se oculta detrás de ellas. “La estricta organización de los guerreros, esencial para tener éxito en los enfrentamientos -explica Velis-Meza- llevó a los militares, entre otras cosas, a dar vida a un lenguaje lo más preciso posible, donde no tuvieran cabida ni las ambigüedades ni las confusiones porque, como asegura un proverbio latino, ‘no está permitido equivocarse dos veces en la guerra’. Ese lenguaje lentamente fue abandonando las guarniciones y empezó a ser adaptado al lenguaje de los civiles”.

Este título de Velis-Meza indaga en el origen de algunas costumbres castrenses y, sobre todo, en aquellas expresiones de uso habitual que se originaron en el mundo militar; la mayoría se mantiene en el ámbito de los cuarteles, pero muchas de ellas trascendieron los límites de estos recintos, para incorporarse a la sociedad civil. En el lenguaje cotidiano, a menudo, se utilizan términos y frases que tuvieron su génesis en los regimientos y campos de batalla. Por ejemplo, cuenta el autor del libro “la interjección familiar ‘ya’, tan propia del habla nuestra, según el Diccionario del Habla Chilena, se emplea para expresar la aceptación de algo o para manifestar acuerdo respecto de lo tratado en una conversación o lo convenido en una negociación. El vocablo ‘ya’, en el habla coloquial, significa conformidad. Es muy probable que esta fórmula de aprobación -relata Velis-Meza- haya nacido en el seno del Ejército chileno, cuya formación tiene influencia alemana. En 1885, el capitán de artillería alemán Emilio Körner Henze fue contratado con el propósito de que se hiciera cargo de los estudios técnicos de la Escuela Militar y para que creara la Academia de Guerra. Es muy probable que Körner haya sido uno de los oficiales alemanes que colaboró a introducir la palabra ‘ya’ en el habla cotidiana chilena”.

 

Héctor Velis-Meza comenta que el propósito de su libro “…es explorar en los orígenes de estos términos y locuciones, para descubrir de qué modo se fueron adaptando al mundo civil o viceversa. Asimismo interesa sondear cómo, a través de las palabras, se continúan manteniendo vinculaciones sutiles entre civiles y militares y cómo el lenguaje de estos últimos lo encontramos en los negocios, en el marketing, la publicidad, el deporte y la política, por citar algunos casos”.

 

El volumen recoge la historia de 218 palabras, expresiones, creencias, costumbres y supersticiones relacionadas con los militares y la vinculación que mantienen con los civiles. “En este libro -puntualiza el autor- están presentes en la misma medida los soldados y los paisanos, vale decir los civiles según el lenguaje castrense. En estas páginas se pueden reconocer ambos mundos y comprender la importancia que tiene la precisión del lenguaje que, en realidad, no termina nunca de evolucionar. De manera permanente, nuevas expresiones se incorporan al léxico, otras agregan nuevas acepciones y, algunas, directamente cambian su significación; en este libro, se exploran todas posibilidades y se entiende aquellas frase que dice que la palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha”.

 

Curiosidades del mundo militar continúa la línea de los libros anteriores de Héctor Velis-Meza; su lenguaje es accesible a todo tipo de lectores, se mantiene el tono coloquial, se privilegian las anécdotas y se continúa con la idea de ofrecer un texto que, por sobre todo, entretenga, divierta y sorprenda con lo inusual e inesperado. Es, además, una obra única en su género en Chile.

Hèctor Velis-Meza.   |