Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

EL LENGUAJE DE LA MEDICINA

Este volumen tiene como finalidad ayudar a los pacientes que visitan la consulta del médico a entender mejor los vocablos relacionados con las dolencias que padece.

 

Cuando un médico, con la mayor seriedad y distancia, le comunica a un paciente que padece de una anosmia crónica o presenta un cuadro de hipokalemia, lo más probable es que si el afectado no le pregunta directamente qué significan esas palabras, regrese a su casa sumido en la incertidumbre. Esta situación fue la que motivó al periodista Héctor Velis-Meza a concebir un libro en el que cuenta los orígenes de numerosas palabras de uso común relacionadas con la salud. Tiene como título El lenguaje de la medicina.

 

El autor, al explicar sus motivaciones, comenta que “no toda la gente maneja un vocabulario médico amplio, que le permita entender clara y rápidamente lo que le está diciendo el facultativo que lo atiende. Por esta razón, no hay nada más frustrante que no comprender la terminología especializada de la ciencia de la salud, que es extensa, compleja y peculiar de su ámbito y ocupación. Que a una persona le digan que va a tener que tomar antipiréticos combinados con antiflogísticos es algo parecido a hablarle en otro idioma, porque estas voces no le dirán nada a sus oídos y solo aumentarán la preocupación por el estado de su salud”.

 

 

En las páginas de este volumen se cuenta, por ejemplo, que el verbo roncar procede de una voz que los romanos usaban para identificar el grito no armónico de gansos y cuervos; que miopía, en la época de los romanos, quería decir entrecerrar los ojos para ver mejor; que labio leporino significa labio parecido al de la liebre; que la epistaxis es el sangramiento por las narices; que un emético es un medicamento que provoca el vómito; que un colutorio es un enjuague de uso médico; que la blefaritis en la inflamación de los párpados; que los antipiréticos tienen la propiedad de reducir la fiebre y que la salmonela, la bacteria responsable del tifus y las diarreas, debe su nombre al apellido del doctor Daniel E. Salmon.

 

El autor precisa que este nuevo libro no es un tratado de las dolencias, trastornos orgánicos y afecciones del ser humano, sino que una relación útil de vocablos vinculados con las perturbaciones de la salud.

Hèctor Velis-Meza.   |