Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

EL TENEBROSO LENGUAJE DE LA CORRUPCION Y EL ENGAÑO

- En este volumen, el autor también identifica 34 comportamientos

 

 del chileno reñidos con la ética, la moralidad y la legalidad.

 

¿Es Chile un país corrupto o son únicamente algunos sectores aislados de la sociedad los que han caído en las malas prácticas, la deshonestidad y las conductas reprobables?

 

El periodista Héctor Velis-Meza en su habitual línea de trabajo investigó el origen de las voces relacionadas con la corrupción; en las páginas de este texto se relatan algunas historias de estos vocablos y locuciones y cómo surgieron y, de paso, se identifican 34 comportamientos reprobables del chileno que son habituales y que se han enquistado como un virus en el diario vivir.

 

Velis-Meza cuenta en su libro que las malas prácticas “se inician comúnmente con abusos menores que se admiten, porque se piensa que no hacen daño o se institucionalizan para favorecer a alguien que se estima, por ejemplo, que merece una mayor remuneración y, para entregársela, se engaña al sistema, buscándole una modalidad de pagos que solo tiene la apariencia legal, pero que en el fondo es un fraude”.

El autor de este volumen recuerda que “la corrupción es la utilización ilícita de bienes comunes y privados en beneficio directo de unos pocos y en desmedro de sus propietarios legítimos”. Luego agrega que, en nuestro país, las autoridades repiten una y otra vez que “las malas prácticas solo se han enquistado en algunos sectores de la política, la administración pública y el empresariado, pero que felizmente en la población no se han instaurado”. Si esto fuera cierto, reflexiona,  “cómo podrían clasificarse algunos hábitos tan arraigados como, por ejemplo, no asistir a clases y justificar las ausencias con certificados falsos, ingerir toda clase de comestibles mientras se compra en los supermercados y después no cancelarlos; no pagar el pasaje en los buses del Transantiago; copiar y <soplar> en los controles y exámenes escolares y universitarios; plagiar trabajos en el colegio y la universidad a través del difundido método del copy paste, al que también se han hecho adictos algunos parlamentarios o tratar de comprar en el comercio establecido sin boleta o factura, por citar algunos casos”.

 

“El tenebroso lenguaje de la corrupción y el engaño” es un glosario de las voces y frases que identifican a los hábitos indecorosos. En sus páginas, se narran los orígenes de expresiones como asesorías verbales, boletas ideológicamente falsas, hacer la vista gorda, sacar la culebra, topón pa’dentro, meter la mula, ladrón de guante blanco, hecha la ley, hecha la trampa y de vocablos del tenor siguiente: arreglín, cohecho, coimisión, untar, tongo, riflero, pillería, pasada, lucro y falsificativo, por citar algunos ejemplos.

Hèctor Velis-Meza.   |