Periodista y autor de libros

HVM

Héctor Velis-Meza

LA TRAGEDIA DEL TITANIC

La remozada versión de un libro que en 1988 se mantuvo varios meses entre los más vendidos, luego de 18 años de silencio retornó a las librerías. Esta nueva edición se publicó cuando la película de James Cameron cumplía veinte años, desde que se inició su filmación, y a 105 años de la tragedia.

 

Los periodistas Héctor Velis-Meza y Christian Fuenzalida Tapia en el otoño de 2017 —tras una nueva demanda de obras que relataran las alternativas del hundimiento del Titanic en 1912— decidieron reescribir, actualizar y agregar nuevos capítulos a su libro “La tragedia del Titanic”, que se puso a la venta en 1998 y que, en aquel entonces, estuvo varios meses entre las obras de no ficción más vendidas.

 

Este volumen incluye una reseña de las películas más emblemáticas inspiradas en uno de los peores desastres marítimos del siglo XX y responde a las inquietudes que se han ido generando sobre el destino trágico del que fuera el máximo orgullo de la navegación internacional de su época.

 

Ni en la imaginación más desbocada de un creador de ficciones se ha concebido una historia como la del Titanic, en la que una demostración excesiva de supremacía, magnificencia y suntuosidad terminó convertida en un desastre y en una cronología apresurada en la que simultáneamente afloraron las grandezas y las iniquidades del alma humana; la cobardía y la valentía en el mismo escenario; el espanto y la tranquilidad; la aceptación del destino y la lucha para torcer lo inevitable; la incredulidad ante lo que parece inconcebible y la aceptación de un hecho consumado y la resignación serena ante la fatalidad y la desesperación enajenada por mantener la vida.

 

 

El naufragio del Titanic es también uno de los últimos episodios de una época de esplendor y miserias, de un abismo entre la riqueza y la pobreza y de un presagio: que el mundo se precipita a una conflagración que cambiará el mapa de Europa y de revoluciones que buscarán terminar con las desigualdades sociales. El Titanic, sin proponérselo, terminó siendo un prototipo a escala de las diferencias de clase, oportunidades, privilegios y privaciones que se acercaban a su fin.

Hèctor Velis-Meza.   |